
Cuando escribí "The Songs of Sophia", se lo dediqué a Sabina Alkire y John Hammock, los cofundadores de la Fundación para la Paz. Iniciativa de Oxford sobre Pobreza y Desarrollo Humano (OPHI), Universidad de Oxford. Habiendo escrito anteriormente sobre la inspiración de Sabina, quiero centrarme aquí en por qué el nombre de John Hammock aparece junto al suyo en esta dedicatoria, y en lo que su singular trayectoria aportó a su asociación transformadora.
Del campo a la fórmula
Lo que me cautivó de la contribución de John al OPHI fue el extraordinario camino que recorrió para llegar a Oxford. A diferencia de los investigadores académicos tradicionales sobre la pobreza, Hammock llegó con el barro en las botas, tanto en sentido literal como figurado. Sus más de 30 años al frente de organizaciones como ACCION International USA , Oxfam Américay Centro Internacional Feinstein de la Universidad Tufts le dio un conocimiento íntimo de la realidad vivida de la pobreza.
Cuando escribí los versos sobre Sofía arrodillada "en la tierra a los pies descalzos de los más pobres entre los pobres", pensaba en la carrera de John. Pasó décadas en aldeas, barrios marginales y campos de refugiados, siendo testigo directo de lo que describe mi poema: familias cocinando con estiércol, niños con fiebre cuando los hospitales son inalcanzables, empresarios contando monedas que no pueden cubrir las necesidades básicas.
El ojo del profesional
Las preguntas inquisitivas de mi poema reflejan las ideas que John aportó a la metodología de OPHI:
- "Cuando te arrodillas y tocas el suelo, ¿tocas tierra, hormigón, tablones o moqueta?".
- "¿Qué comida estás preparando? ¿Tienes suficiente para todo el día?"
- "¿Puedes pagar la cuenta?"
Para él no se trataba de variables políticas abstractas, sino de realidades cotidianas de las que fue testigo durante su trabajo de microfinanciación con ACCION y su liderazgo humanitario en Oxfam. Su experiencia le enseñó que la pobreza no es sólo cuestión de dinero, sino de dignidad, capacidad de acción y capacidades humanas básicas.
Construir puentes a través de los números
Dediqué mi poema a John Hammock porque él encarnaba algo que yo intentaba plasmar en verso: la creación de "una alianza de ricos y pobres que se entienden". Toda su carrera se basó en esta construcción de puentes.
En ACCIÓN, puso en contacto a inversores de Wall Street con vendedores ambulantes de La Paz. En Oxfam, tendió puentes entre los donantes estadounidenses y los agricultores de Latinoamérica. En OPHI, contribuyó a que los índices de pobreza multidimensional no fueran meros ejercicios académicos, sino herramientas para una auténtica colaboración entre los que tienen recursos y los que no.
Por qué esta codedicación honra ambos legados
El mensaje central del poema -que "no contamos a menos que planeemos marcar la diferencia"- capta lo que considero la filosofía vital de John Hammock. Nacido en Cuba, marcado por los retos del desarrollo en América Latina y guiado por décadas de experiencia sobre el terreno, aportó a OPHI algo que ninguna formación académica podría proporcionar: la sabiduría de alguien que se había sentado en esas casas de una sola habitación, compartido esas comidas inadecuadas y contado junto a los pobres.
Mientras Sabina aportaba la brillantez metodológica, John aportaba la urgencia del profesional. Juntos crearon algo sin precedentes: una medición de la pobreza al servicio de la reducción de la pobreza.
Dediqué "The Songs of Sophia" a ambos fundadores porque su asociación representa la unión entre el análisis riguroso y la acción compasiva. Pero al homenajear específicamente a John, quería celebrar cómo su experiencia sobre el terreno garantizaba que cuando OPHI cuenta la pobreza, cuenta hacia la justicia, tiene un impacto real en la vida.
Espero que aprovechen la oportunidad para leer y compartir La Trilogía del Tigre: Las canciones de Sofía y ayudar a transmitir la sabiduría de John Hammock de contar para cuidar.
La Trilogía del Tigre: Las canciones de Sofía está disponible en RugidoMagico.com
